Paraíso
1.- Paraíso
Terrenal.
En la cima del monte del Purgatorio está el paraíso terrenal
o el Jardín del Edén. Donde representa la inocencia que existía antes de que
Adán y Eva perdieran la gracia de Dios. Aquí Dante conoce a Matilda, ella
prepara a Dante para su encuentro con Beatriz, mujer que Dante le dedico sus
anteriores problemas y que simboliza el camino a Dios.
2.- El Paraíso
Después de ascender por la atmosfera superior, Beatriz guía a
Dante a través de los cielos del paraíso, hacia donde se encuentra Dios.
2.1.- Primer
cielo, la Luna (los inconstantes)
En su visita a la Luna, Beatriz explica a Dante el porqué de
las marcas en su superficie, describiéndole un experimento de óptica. Para mí,
en esta esfera se encuentran los de espíritu débil, aquellos que incumplieron
sus votos.
2.2.- Segundo
cielo, Mercurio (los ambiciosos)
El planeta representa a quienes hicieron el bien, queriendo
fama, pero por su ambición fallaron. Para mí, por eso se encuentran en el
planeta más cercano al Sol, ya que mercurio es insignificante junto a él.
2.3.-
Tercer cielo, Venus (los amantes)
Al planeta Venus se le asocia con la diosa del amor. Aquí Dante
los describe como esplendores que se mueven rápidamente en círculo. El
protagonista encuentra a Carlos Martel, a quien ya conocía, y quien expresa que
para funcionar correctamente cualquier sociedad se necesita gente de diferentes
tipos.
2.4.-
Cuarto cielo, el Sol (los sabios)
El cuarto cielo es el del Sol, que se caracteriza por la
sabiduría. Los beatos de este cielo son las almas de los sabios y de los
Doctores de la Iglesia, las cuales aparecen dispuestas en coronas concéntricas
de gran esplendor, y danzan alrededor cantando. Para mí en esta esfera se encuentran
aquellos que iluminaron el mundo intelectualmente.
2.5.- Quinto
cielo, Marte (guerreros de la Fe)
El quinto cielo es el de Marte, dios de la guerra. En esta
esfera están las almas de los combatientes muertos por la fe. Aparecen como
resplandores rojizos muy intensos que cantan, moviéndose de modo que su
organización dispone una cruz griega en cuyo centro brilla Cristo, quien fue el
primero en morir para dar fe a la humanidad. Para mí en este círculo con los
millones de centellas de luz que son almas, Dante las compara con la vía láctea.
2.6.- Sexto cielo, Júpiter (los buenos gobernantes)
El sexto cielo corresponde a Júpiter, donde la virtud
característica es la justicia. El cielo es de hecho la sede de las almas de los
príncipes sabios y justos. Se presentan ante dante como luces que vuelan y
cantan, formando letras luminosas que componen la frase «Diligite iustitiam qui
iudicatis terram» (es decir "Amen la justicia, ustedes que juzgan el
mundo").
2.7.-
Séptimo cielo, Saturno (Los contemplativos)
El séptimo es el cielo de Saturno, que se caracteriza por la
meditación. en esta esfera se encuentran de hecho quienes en vida se
consagraron a las actividades contemplativas. Aparecen como resplandores que
suben y bajan los escalones de una escala celeste luminosa, intensamente
dorada, tan alta que su cumbre se pierde. Para mi se trata de una alegoría de
la sabiduría.
2.8.-
Octavo cielo, estrellas fijas (fe, esperanza y amor)
El octavo es el cielo de las estrellas fijas. En esta esfera
el autor no encuentra beatos, sino las almas triunfantes, que aparecen como
innumerables luces iluminadas por el resplandor de Cristo y de María, en torno
a la cual gira cantando el arcángel Gabriel. Aquí Dante es interrogado sobre
las virtudes teologales.
2.9.-
Noveno cielo, primer móvil (los ángeles)
EL primer móvil es la mayor esfera del universo físico. Dios
la mueve directamente, haciendo que por reacción a su vez se muevan todas las
otras esferas que alberga. Aquí es la morada de los ángeles. Beatriz explica la
creación del universo y el papel de los ángeles. Para mi esta esfera es la
perfección para Dante.
3.- El
Empíreo.
Desde el primer móvil, Dante asciende a una región que está más
allá de la existencia física, el Empíreo, que es la morada de Dios. Beatriz que
representa la teología, se hace en este lugar más bella que nunca, y Dante se
ve envuelto por una luz, de modo que es capaz de ver a Dios.
Dante ve una rosa enorme, que simboliza el amor divino, cuyos
pétalos son las almas de los fieles. Todas las almas que ha conocido en el
Paraíso, incluyendo a Beatriz, tienen su morada en esta rosa. A su alrededor hay
ángeles volando como abejas, dando paz y amor. En el centro, en fin, encuentra
un punto muy luminoso, que es Dios, cuya contemplación constituye el objeto del
último canto del poema. Para mi esta zona acoge a todas las almas de los
bienaventurados, es el destino de todos aquellos que llegan al paraíso.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario